El pez es un comienzo de la innúmera escalera,
el bruto es una grada, el ave un escalón; otro compás la piedra,
otro peldaño el agua, y el vegetal es otro desdoble trepador.
Desde el principio oscuro de las edades viene el hombre
quizá en varia perenne mutación; igual que una película de líneas,
y pasando de mariposa leve hasta elefante atroz.
Quizá yo he sido un tiempo rodante onda de río,
quizá en mármol ciego, mi vida palpitó, y he sido luego planta,
y he sido luego pájaro, y he sido después lluvia...
y he sido después flor.
Pez me anegué en colores; rama me orlé de rosas,
ola de mar, lo grande de mi ser sublimizó;
concha, he tenido perlas, perla he tenido luces;
luz, he tenido prismas triunfantes de color.
Fiera, en mi zarpa tuve vibrando la tragedia;
hierro, he regido el rayo que sobre mi cayó;
ávida esponja luego, me emborraché de agua;
piedra preciosa luego, me emborrache de Sol...
(bello fragmento de la obra "Qué fue lo que buda descubrió", de Magnum Astron)

